La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo.
Nelson Mandela
Los niños tienen que ser enseñados sobre cómo pensar, no qué pensar.
Margaret Mead
Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber.
Albert Einstein
La educación es el pasaporte hacia el futuro, el mañana pertenece a aquellos que se preparan para él en el día de hoy.
Malcolm X
La educación es un descubrimiento progresivo de nuestra propia ignorancia.
Will Durant

EL 8 DE MARZO Y EL BALBUENA

También el Bernardo de Balbuena se sumó a las reivindicaciones del 8 de marzo. 

Con el departamento de inglés a la cabeza, las mujeres anónimas que han marcado a nuestros estudiantes se abrieron paso en la reflexión de los más jóvenes, de todos los que se están formando y ampliando horizontes en estas aulas. Ellos y ellas. Bravo por todos, alumnado y sus docentes. Pupils and teachers.

Y siguieron esa estela distintos docentes de otros departamentos, que pusieron a reflexionar a la clase entera mientras buscaban información y preparaban murales y presentaciones sobre mujeres que  que casi nunca han aparecido en los libros de texto.

 

Esas literatas/escritoras que han tenido que ocultar su identidad bajo un pseudónimo masculino, o quedan eclipsadas por el padre o el esposo con el que compartieron sus desvelos y su buen hacer. Aparecieron así Francisca de Nebrija o Cecilia Böhl de Faber o María Moliner o Concha Espina o Emilia Pardo Bazán… por no cansarles mucho con la lista.

El día dio para reflexión, argumentos y debate en varios otros grupos/cursos, que no eran otras que las reivindicaciones ¿de la fecha? o de toda la vida: el porqué del día de la mujer, la brecha salarial, reparto de cargos de importancia en la sociedad y de tareas domésticas, violencia machista, derechos de ellos y de ellas, y todos aquellos conceptos que se nos han instalado en lo hondo del entendimiento (a ellos y a algunas ellas también) tras muchos siglos de educación patriarcal.

 

Otros buscaron información sobre los científicos que han pasado a la historia y que casi nunca han sido científicas, aunque haberlas, haylas, ya lo creo.

El que más y el que menos (adopto el genérico por economía lingüística) puso el foco sobre aquello que se movía entre lo oscuro y lo sombrío, en clave de reivindicación.

Pues eso: tal vez habría que revisar algunos conceptos, que han “olvidado” o “dado carpetazo” al cincuenta por ciento de las PERSONAS que construimos juntos este planeta, hecho por fortuna de hombres y de mujeres, considerados más por su valía que por su género y unos junto a otros. Es buen momento. Tal vez el futuro se escriba también con M de mujer, o con P de persona. Iremos viendo, ¿no?

Mari Cruz García-Madrid, Dep. de Lengua y Literatura

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